Yoga y Somática

Volver al cuerpo

No para exigirle más, sino para aprender a escucharlo.

Durante mucho tiempo aprendimos a relacionarnos con el cuerpo desde la exigencia: llegar más lejos, sostener más, corregir, controlar, rendir.

Mi manera de entender el Yoga y el movimiento parte de otro lugar.

El cuerpo no necesita convertirse en algo diferente para que podamos habitarlo.

Necesita presencia, escucha, movimiento, descanso y, muchas veces, recuperar la posibilidad de sentirse seguro.

Por eso mis prácticas integran Yoga Terapéutico, movimiento somático y herramientas de regulación del sistema nervioso, respetando los tiempos, las posibilidades y las necesidades de cada persona.

No se trata de hacer la postura perfecta

En una práctica podemos movernos, fortalecer, ganar movilidad, equilibrio y conciencia corporal.

Pero también podemos aprender a percibir qué sucede adentro mientras nos movemos.

¿Estoy respirando o conteniendo el aire?

¿Estoy haciendo un esfuerzo que puedo sostener o estoy atravesando mis propios límites?

¿Puedo disminuir la intensidad?

¿Puedo descansar sin sentir que estoy haciendo menos?

¿Puedo reconocer cuándo mi cuerpo necesita movimiento y cuándo necesita pausa?

El movimiento se convierte así en una oportunidad para desarrollar algo que después podemos llevar a nuestra vida cotidiana: una mayor capacidad para escucharnos y responder a lo que necesitamos.

El sistema nervioso también participa de la práctica

Nuestro sistema nervioso está constantemente recibiendo información y respondiendo al entorno.

El estrés sostenido, la exigencia, las preocupaciones, las experiencias difíciles o, simplemente, el ritmo cotidiano pueden mantenernos durante demasiado tiempo en estados de alerta o desconexión.

Por eso, en mis clases, no trabajo solamente músculos, articulaciones o flexibilidad.

Integramos respiración, percepción corporal, orientación, pausas, movimiento consciente y diferentes recursos somáticos que pueden favorecer la regulación.

No buscamos permanecer siempre en calma. Buscamos ampliar nuestros recursos para poder transitar diferentes estados y volver con mayor facilidad a un lugar de equilibrio.

Una práctica informada en trauma

Trabajar desde una mirada informada en trauma no significa convertir una clase de Yoga en una terapia psicológica.

Significa comprender que cada persona llega con una historia diferente y que el cuerpo también forma parte de esa historia.

Por eso intento:

Ofrecer opciones en lugar de imponer una única manera de hacer.

Respetar los límites.

Dar espacio para elegir.

Evitar forzar.

Reconocer que detenerse también puede formar parte de la práctica.

La propuesta no es superar al cuerpo, sino construir una relación más segura, consciente y amable con él.

Movimiento somático

El movimiento somático nos invita a disminuir la velocidad lo suficiente como para percibir.

En lugar de mirar solamente cómo se ve un movimiento desde afuera, comenzamos a explorar cómo se siente desde adentro.

Las sensaciones, los apoyos, la respiración, la tensión, la comodidad, el impulso, los límites y los pequeños cambios empiezan a formar parte de la experiencia.

A veces son movimientos grandes. Otras veces, casi imperceptibles.

No buscamos una forma perfecta.

Buscamos recuperar sensibilidad, curiosidad y capacidad de elección.

Yoga Terapéutico

El Yoga Terapéutico permite adaptar la práctica a la persona, en lugar de obligar a la persona a adaptarse a una práctica.

Utilizo posturas, movilidad, respiración, relajación, conciencia corporal y otros recursos del Yoga según las posibilidades y necesidades de cada grupo o persona.

La práctica puede acompañar diferentes etapas de la vida y distintos niveles de experiencia.

No necesitás ser flexible, tener experiencia previa ni saber hacer Yoga para empezar.

Cómo son mis clases

Grupos pequeños

Para poder observar y acompañar a cada persona.

Prácticas adaptables

No todas las personas necesitan hacer lo mismo ni de la misma manera.

Movimiento y regulación

Integramos el trabajo corporal con recursos de regulación del sistema nervioso.

Fuerza, movilidad y equilibrio

El cuidado del cuerpo también incluye desarrollar capacidades físicas.

Respiración y conciencia corporal

Aprendemos a percibirnos mientras practicamos.

Espacios de pausa y relajación

El descanso también forma parte del proceso.

Yoga en Namasté Ashram

Mis clases presenciales se realizan en Namasté Ashram, en Muñiz.

Es un espacio pequeño e íntimo, pensado para trabajar con grupos reducidos y conservar una atención cercana.

Podés consultar las modalidades disponibles, días y horarios de las prácticas.

También podemos trabajar de manera individual

Hay momentos en los que una práctica grupal es suficiente y otros en los que puede ser útil un acompañamiento más personalizado.

En los encuentros individuales podemos adaptar el trabajo corporal y somático al momento particular que está atravesando la persona.

No necesitás hacer más con tu cuerpo

Tal vez necesites empezar a escucharlo.

Volvé a habitar tu cuerpo.